APIO
Es aconsejado en los tratamientos de acné, ya que al colaborar como depurador de la sangre, mejora dichos síntomas.
Gran remineralizante y de gran ayuda en la hipertensión arterial ya que es rico en potasio, dilata los vasos renales, aumenta la cantidad de orina y calma el sistema nervioso.
Tiene propiedades laxantes gracias a su fibra y ofrece efectos tranquilizantes, gracias a su contenido en ftálida; es un buen depurativo ya que tiene un efecto muy alcalinizante de la sangre (elimina el ácido úrico y otras toxinas del organismo).
Baja las tasas de colesterol, siendo además ideal en el tratamiento de los problemas cardiovasculares (disminuye la presión arterial, baja el colesterol y tiene un efecto suavemente tranquilizante).
Sus efectos neutralizantes combinados con su aporte en silicio ayudan en la renovación de las articulaciones y el tejido conjuntivo (artrosis, artritis reumatoide)
Usos reportados por la tradición oral:
El zumo de las hojas solo o combinado con la Quinina es un excelente febrífugo;
El cocimiento de las hojas y de los tallos es un gran depurativo de la sangre y se usa lo mismo contra las enfermedades del hígado, de los riñones, el reumatismo y la gota.
Las hojas cocidas en leche son buenas en el catarro pulmonar, el asma y la extinción de la voz. Produce grandes efectos en la hidropesía, la caquexia palúdica y la ictericia. Es además un diurético de alto valor. Para disminuir la leche, se pueden tomar en infusión.
Ingerido crudo, el apio se usa para combatir la afonía, el hipo y la dismenorrea. Se dice que el Consumo del tallo fresco estimula el flujo de la leche tras el parto.
En cataplasmas, las hojas se utilizan para limpiar llagas y úlceras y facilitar el enconamiento.
La decocción de la raíz se usa como diurético, contra los cálculos y arenillas del sistema urinario y del hígado. Además es estimulante del hígado. Se usa para reducir los cálculos de vejiga y actúa contra el reumatismo.
Se piensa que la decocción del apio en leche es un remedio eficaz contra las enfermedades de la garganta y pecho, catarros, resfríos, ronquera, bronquitis, voz débil y asma.
Se considera que la decocción de las semillas alivia las flatulencias del estómago y los meteorismos.
La infusión de las semillas se utiliza como diurético para aliviar la gota, artritis reumatoide y como estimulante digestivo suave.
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