Educación
MORELOS: EL SISTEMA EDUCATIVO DEL ODIO
Ese será el saldo, sin duda: el rencor generalizado. Ya no sólo es un problema magisterial. Sus efectos denotan una crisis social que será difícil remontar. Son varios los eventos que se suman a un estado de descomposición entre los morelenses. Veamos:
1. La toma violenta de las instalaciones de la Regional Cuernavaca, en donde los maestros de bandos contrarios se liaron a golpes. Fueron los primeros avisos de lo que pudiera venir. Las fotografías resultaron elocuentes: se trataba de disputar territorios sindicales entre docentes que han llegado a los extremos.
2. Más tarde ocurrió la golpiza que se le propinó a un maestro en Alpuyeca. Allí la división entre padres de familia, como seguramente en otros lugares ha ocurrido, es señal de que la sangre puede llegar al río, merced a la disparatada decisión de zanjar diferencias a punta de irracionalidades. Si exageramos, el tiempo nos desmentirá.
3. La denuncia penal en contra de algunos líderes, utilizando vocabulario de fritangueros, por parte de varios docentes que fueron calificados de traidores al Movimiento Magisterial de Bases (MMB), al que por cierto pertenecen muchos que en otro tiempo eran redomados “institucionales”.
4. Las descalificaciones mutuas entre maestros movilizados y agrupaciones civiles casi inexistentes antes de que surgiera el conflicto. En esa tesitura, merece destacarse la participación del peculiar Movimiento por la Paz y el Diálogo, varios de cuyos miembros tienen un historial de dudosa honorabilidad.
5. el “drama” de la presidenta de la Asociación Estatal de Padres de Familia, quien al ponerse en huelga de hambre, llegó a decir que muchos querían su muerte.
6. Los comerciantes del centro de Cuernavaca que al exigir al gobernador Marco Antonio Adame Castillo la solución pronta del conflicto, dicen que ahora son intimidados por inspectores del ayuntamiento de Cuernavaca.
7. El bloqueo de la carretera a Jojutla, a la altura de Xoxocotla, cuyos pobladores manifiestan su apoyo a los profesores movilizados.
8. La presencia de agentes de seguridad que en Mazatepec pretendieron investigar los nombres de quienes organizaron reuniones de maestros en la Escuela Secundaria “Emiliano Zapata”, en la escuela primaria “Sofía Valdez” y en la casa del jubilado, trayendo como consecuencia que los padres de familia corrieran a esos individuos.
9. Los machetes y palos que cargan los padres de familia en escuelas “recuperadas”, así como las guardias día y noche para que el “enemigo” no se atreva a regresar.
10. El bloqueo esporádico en Amilcingo, por parte de alumnas y padres de familia en apoyo a paristas. La presencia de la fuerza pública los inhibió, pero podría continuar el descontento en una región de suyo levantisca.
11. La obsesión de algunos medios de ver moros con tranchete y suponer que hasta “comunistas” hay en el movimiento, si bien esa palabrita ya está pasada de moda.
12. Las declaraciones sin fundamento del secretario de Educación, José Luis Rodríguez Martínez, acusando a los profesores movilizados de vender guías de estudio “piratas”. Seguramente desconoce que ese tipo de material se vende incluso frente al edificio del IEBEM.
13. La marcha, el sábado pasado, que en Tepoztlán demostró a los maestros el respaldo abrumadoramente mayoritario de la población. Fue una verbena con sabor a odio, pues los participantes señalaron con dedo flamígero al gobierno estatal.
14. La denuncia penal en Jojutla por parte de padres de familia en contra de mentores de la primaria “Venustiano Carranza”.
En fin, la lista es larga, pues hemos sabido de infinidad de confrontaciones por todo el estado. El discurso sobre valores, tan caro a quienes hoy detentan el poder político, sólo es una retahíla de consignas huecas y sin sentido. No hay tolerancia, no hay disposición para el diálogo, no existe la voluntad de llegar a acuerdos. Si algo se está aprendiendo en estos momentos es que el sistema educativo estatal, particularmente en el nivel básico, que es el que congrega a miles de maestros, estudiantes y padres de familia, sólo ha servido para que se destile un odio que puede aún provocar conflictos más graves. Un episodio más de esta debacle es el anuncio de que ahora los padres de familia simpatizantes del movimiento magisterial serán los encargados de bloquear carreteras, entre otras cosas. ¿En qué parará todo esto?
Fuente: El Regional
Etiquetas: educación, corrupción
Registros relacionados:
Última actualización: 2008-10-07 16:56
Autor: Rainer Watschonek
Revisión: 1.1
No puedes comentar este registro
